martes, 9 de mayo de 2023

 

 La Educación a Través de sus Fundamentos

Carmen Rosa Chinchay Bendezu

Curso. Historia de la Educación

Facultad de Educación.

Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

                                                            Lima, 8 de marzo de 2023

 

           En este trabajo se desarrollan los principales aportes a la educación partiendo del siglo XVI al XIX donde sus más conspicuos representantes han logrado a través de los tiempos elaborar conocimientos educativos que sirven al hombre en su bienestar individual y generacional, buscando siempre la formación del hombre íntegro, autónomo y productivo. Para lo cual elaboraron teorías y prácticas de modelos pedagógicos necesarios en el proyecto educativo del niño. Por tanto, se dice que estos conocimientos construyeron los fundamentos de la educación. Para conocer cómo se encuentran estos aportes pedagógicos en la educación actual se verán si las principales contribuciones todavía permanecen vigentes y cómo se encuentran. Se plantea que estos aportes a la educación son fundamentales en los procesos de enseñanza-aprendizaje que se imparten en aulas y que es necesario reformularlas. Por lo que se tomara de forma cronológica:

La educación humanista y la pedagogía en los siglos XV al XVII.

La educación y la pedagogía en el siglo XVIII: Rousseau, Kant, Pestalozzi.

La educación y la pedagogía en el siglo XIX.: Fichte, Herbart, Froebel.

            A finales del siglo XV y comienzos del siglo XVI, se inician grandes transformaciones sociales, políticas y religiosas, que produce la ruptura con lo que entonces imperaba; el mundo medieval, donde el centro del universo era Dios. Se desarrolla el Humanismo como movimiento cultural de filosofía reflexiva donde es el hombre el centro sobre el que giran los ideales de progreso educativo, cultural y moral que se extiende rápidamente con nuevas perspectivas en todos los campos del conocimiento, entre ellos los ideales de la educación pedagógica.

 la aspiración máxima del humanismo en la educación es la formación integral de la personalidad, del ser y su plena realización como ser humano, y el cultivo de la sensibilidad para desarrollar sus verdaderas potencialidades creadora, lo que puede lograrse por medio del proceso de enseñanza aprendizaje, en el cual debe estar como un indicador. (Sánchez y Pérez, 2017, p. 267)

El humanismo propone la formación educativa del niño en un entorno provisto de tranquilidad y amor, desterrando el castigo físico y cultivando conocimientos que en su crecimiento sea capaz de generar bienestar cultural, moral, económico y científico para el progreso de la humanidad.

En el siglo XVII el humanismo en la educación llega a su plenitud, con el educador y pedagogo Juan Amós Comenio, para quien la naturaleza es la guía del hombre, pero que necesita de un método que le permita avanzar.

La idea del método. Este se requiere para poder dar con el conocimiento del orden del mundo, para poder poner en funcionamiento cualquier proyecto, para restaurar cualquier caída o ruptura del mismo orden. Comenio hace una doble operación con respecto al método: lo deriva del orden natural del mundo, pero lo transmuta, o idealiza, como guía para la formación en los procesos pedagógicos. (Vargas, 2021, p. 71)

             Comenio tiene fundamentos anclados en la naturaleza, el método es la perfecta imitación de ella, porque:  existe un tiempo específico para adquirir conocimiento y el adecuado para estudiar, se debe según la naturaleza, partir de lo general a lo particular.  El conocimiento debe ser gradual; iniciar con el entendimiento, recurrir a la memoria, finalmente utilizar la lengua y manos, abandona la educación memorística para proponer antes el entendimiento del conocimiento. El método sigue siendo el sistema utilizado por el docente para organizar las actividades educativas, si bien ya no en la naturaleza, sino en el método científico. Buscando un pensamiento crítico y activo.

Asimismo, determina que la educación es la salvación del hombre y por lo tanto es necesario que todos participen de él.

A Comenio, por buenas razones, se lo considera primer promotor de la educación para todos; esto es, mujeres y hombres han de ser educados, “deben ser admitidos en las escuelas (…) todos por igual” (p.30); y esto en razón de que “todos han nacido hombres (…)” (Vargas, 2021, p.77).

             Con ello Comenio propugna la idea de una escuela democrática unificada sin discriminación de ninguna índole, al considerarla la salvación y felicidad de la humanidad. Se adelanta al futuro para solicitar igualdad educativa, por ser de interés primario para la vida humana, en el que incluye a la mujer, que en esa época no tenía derecho a la educación.

           Con estos antecedentes, que rompían con toda una época de ostracismo educativo, llega el esplendor de los aportes a la educación y la pedagogía.

Estamos hablando del Siglo XVIII, “el siglo de las luces”, en el que el espíritu filosófico abundaba en las maneras de pensar de los autores reconocidos que aportaron en la creación del proyecto más ambicioso de su época: L'Encyclopédie. Se puede partir de la idea de que estas pretenciosas labores de reunir los conocimientos cosechados de la época comparten la idea de una didáctica de la escritura, en el que el soporte educativo se expresaba para dejar un legado en torno a las tradiciones morales y cívicas del pasado, que generación tras generación implementarían sus enseñanzas. (Vivas, 2018, p. 4)

Las ideas y propuestas de eruditos y filósofos de tiempos anteriores y los de la época toman un mismo cauce que conduce a la unidad en el criterio de concebir la educación integral y humana. Fundamentos que se arraigan como herencia a todos las teorías y modelos educativos que van surgiendo y que toman de la fuente de estas concepciones para producir mejores formas de enseñanza. Desde esa instancia, la relevancia de la educación se vislumbra como una necesidad primaria para el crecimiento individual y colectivo de la humanidad, infante, niño, joven y hombre toman diferencias de acuerdo a su desarrollo natural. La integridad racional y la moral son la unidad que se plantea para coadyuvar a un mundo racional y equitativo.

En ese contexto, Jean Jacques Rousseau, anuncia los fundamentos de la educación tomados desde la naturaleza.

Rousseau pensó, en el caso de la educación, en un modelo de educando desde la libertad, sin prejuicios, sin alteridades materialistas que le perturben el estado natural del hombre que conlleva en su actuar en el mundo la bondad y la piedad como característica innata y, por lo tanto, natural. (Vivas, 2018, p. 4)

La naturaleza brinda la libertad y es quien otorga un nivel superior, al servir de modelo-guía para el hombre capaz de elevarse sobre ella sin ignorarla, sino siguiendo su movimiento natural. Destaca en este ideal la libertad inalienable del hombre, que por naturaleza le corresponde y que no es negociable bajo ningún aspecto, un valor que permanece en aulas y que es necesario reforzar continuamente en su verdadera esencia ética y moral.

Rousseau propone al niño y su naturaleza como el centro de la educación, sobre el cual debe girar los cuidados respetando sus etapas de desarrollo.

Dentro de las ideas claves de Rousseau, conviene subrayar la noción de derecho infantil o juvenil, así como el acatamiento de las etapas de desarrollo y sus implicaciones, de esta manera el maestro y la educación debían ser respetuosas de las formas específica de la naturaleza que subyacían en cada una de esas etapas, permitiéndosele al niño experimentar la libertad que posibilitara la estructuración subjetiva desde sus vivencias. (Orozco, 2022, p. 115)

             Este principio marca la importancia que se le debe prestar al niño desde su nacimiento inspirarlo según sus intereses y capacidades para despertar naturalmente su deseo de aprender en forma gradual, divertida, respetando el periodo de aprendizaje según su edad, dejándole ser en todas sus manifestaciones al considerarse al niño por naturaleza bueno y por lo tanto solo necesita ser encauzado en la verdad y la razón. atendiendo su formación.

Rousseau, también aporta tres fundamentos importantes a la pedagogía de la escuela activa:

Primero, es acertado afirmar la influencia que las ideas de Rousseau a los preceptos del modelo pedagógico de la Escuela Activa son evidentes en su práctica pedagógica. La idea de la naturaleza humana como el andamiaje sobre el cual se construye el aprendizaje, basado en la experiencia que guía y orienta hacia lo más conveniente. (Vivas, 2018, p. 87)

             Rousseau plantea una práctica pedagógica que se ocupa de los niños, creando materiales para permitirles el manejo y la experimentación, provocando su interés al estimular sus sentidos. Es la escuela que sigue al niño y lo impulsa al conocimiento, mediante la actividad, que le permite aprender por experiencia, es el antecedente natural de la didáctica científica de Friedrich Froebel.

Segundo, Rousseau influye en los fundamentos de la construcción del currículo. El aporte de Rousseau al modelo pedagógico de la Escuela Activa es la articulación entre la Escuela y la vida del educando; esto, como fundamento curricular, es lo que se llamará como currículo abierto, es decir, unos contenidos, objetivos, recursos y demás elementos constituyentes del currículo, abiertos a las posibilidades de que el educando aprende, se motive y sea feliz. (Vivas, 2018, p. 87)

            Con su pedagogía marca objetivos para cada etapa del desarrollo del niño, formula lo que debe ser la resultante de esta forma de enseñanza, como se procede y de qué forma se ven los resultados obtenidos. Estos precedentes así concebidos en la filosofía naturalista sirven en el fundamento del currículo actual.

Tercero, el desarrollo de las potencialidades cognitivas del educando, que se basa en la libertad, en el dejar-ser-hacer, pero sobre todas, en preservar la naturaleza humana que es el objetivo educativo de Rousseau, a partir del respeto por la edad del niño y su progreso en el tiempo presente. (Vivas, 2018, p. 87) 

             Rousseau plantea el ideario de la búsqueda de un futuro ciudadano libre, el aprender por la propia experiencia y comprensión: dejar, ser, hacer. El preámbulo de la escuela activa.

Ahora bien, para iluminar esta época, Emmanuel Kant da un paso más en el conocimiento del hombre respecto al ideario de su porqué en la vida. Para él, la educación es el fundamento del proyecto para alcanzar la perfección humana.

 Así pues, la educación disciplina a los sujetos al constreñirlos a los preceptos de la razón y los expone al acto educativo desde sus primeros años para que su incultura, junto con su inclinación natural a una libertad caprichosa, pueda ser desbastada y sean formados como seres humanos porque, reiteramos, Kant dice que: “únicamente por la educación el hombre puede llegar a ser hombre. No es, sino lo que la educación le hace ser”. (Priego, 2022, p. 101)

            El hombre para serlo tiene que emerger desde la educación, así entonces, el hombre podrá lograr dominar su irracionalidad natural utilizando la disciplina para alinearse a la demanda de los procesos de enseñanza. Sin disciplina la educación no encuentra el campo fértil para poder incrementar la autonomía del niño. Hoy esta es uno de los problemas que se presentan en aulas, los niños se sienten libertos e inmunes a la disciplina y los docentes se encuentran atados a directivas de sobreprotección al alumno.

Entonces, Kant se proyecta al futuro, al proponer para las generaciones venideras un hombre salido desde la educación como un ser íntegro, capaz de asumir los retos que se presente y que se proyecte para bien de la humanidad.

El hombre racional, tal como aparece bosquejado en Fundamentación de la metafísica de las costumbres (Kant, 2007b), era más bien un ideal educativo, un proyecto humano general que no es producto de la naturaleza, sino una acción educativa como acción humana. No obstante, este hombre tampoco se constituye en el fin de la historia, sino que es él quien, en su condición racional tiene el deber de construir los fines de la historia y realizarlos según sus arreglos. (Heredia, 2020, p. 18)

            El filósofo, marca la importancia que tiene la educación para el presente y futuro de la humanidad y que rige con los lineamientos educativos que el hombre necesita según la época en la que se encuentre. Este fundamento es necesario desempolvarlo en el sistema educativo, se le ha relegado a la inmediatez de formación mecánica y técnica sin opción a ideales con proyección humanística.

            Así, educación pensada por Kant, propone cuatro objetivos que pueden conducir al hombre alcanzar la libertad de su ser.

formar un hombre disciplinado o con dominio de sus impulsos, cultivado o apropiado de la cultura y sus contenidos, civilizado en términos de buenas maneras de relacionamiento y moralizado en tanto puede discernir los buenos fines en su accionar, para lograrlos, Kant propone transitar de una coacción mecánica que implique sumisión y obediencia pasiva, a una coacción moral que acuda a la reflexión y libertad. (Orozco, 2022, p. 114)

Para este filósofo, es la formación del hombre moral el fin de todo el proceso educativo. La disciplina y la instrucción desarrollan las capacidades humanas básicas del individuo en su inclusión social y están sujetas a la formación del hombre íntegro que requiere ser racional y moral. Es la instrucción mecánica que sale de su inicio de sumisión a la acción de la realidad bajo la coacción de la moral, que es quien lo impulsa a la reflexión y libertad humana. En esta época crítica de una humanidad, desorientada en el vaivén de la inmensa cantidad de información, las concepciones idealistas de Kant son necesarias de volverlas a estudiar, ahora replanteadas bajo los nuevos conocimientos que la ciencia ha encontrado para el estudio y desarrollo del hombre.

Corolario de esta época luminosa para la pedagogía, Johann Heinrich Pestalozzi, lega para la humanidad una concepción nueva de educación, que se aleja de la escuela tradicional, para proponer una nueva forma de enseñar, sustentándose básicamente en el humanismo.

Se debe tener presente que el fin último de la educación no es la perfección en las tareas de la escuela, sino la preparación para la vida; no la adquisición de hábitos de obediencia ciega y de diligencia prescrita, sino una pre­paración para la acción independiente. Debemos tener en cuenta que cualquiera que sea la clase social a que un discípulo pueda pertenecer y cualquiera que sea su vo­cación, hay ciertas facultades en la naturaleza humana, que son comunes a todos. (Sánchez y Pérez, 2017, p. 268)

            Pestalozzi se enfoca a la formación de un niño libre desde la ciencia. Su sistema pedagógico de enseñanza objetiva alejada de la memorización, es la que guía los educandos sin discriminación alguna. Esta pedagogía está inserta en las aulas educativas, el niño es guiado en el proceso de enseñanza –aprendizaje, para que le sirva en la preparación de una vida saludable en el que tenga cabida su auto-realización y la de sus congéneres.

La nueva escuela que propicia Pestalozzi, nace desde la forma diferente de enfocar las necesidades del niño.

Este nuevo modelo se diferenció de la escuela tradicional por sus concepciones básicas y los nuevos métodos empleados para transmitir el conocimiento. No se refiere a un solo tipo de escuela o sistema didáctico determinado, sino a todo un conjunto de principios diferentes a los existentes en la escuela tradicional. Esos principios derivaron generalmente de una nueva comprensión de las necesidades de la infancia, desde la visión de la biología y la psicología y se ampliaron, a las funciones de la escuela frente a las nuevas exigencias de la vida social (Aguiar, Rodríguez, 2017, p. 9)

La ciencia es incorporada a los fundamentos educativos, en pro de lograr un nuevo individuo autónomo y responsable, educado desde los conocimientos científicos. Es un gran reto enseñar a los niños de esta nueva generación que muchas veces sobrepasan al docente, lo que debe conducirlo a prepararse un paso más adelante en sus temas, generalmente los niños ya tienen algún conocimiento debido a la gran cantidad de información que circula por los medios.

Uno de los grandes aportes, de este insigne pedagogo, es el uso de la didáctica como método de enseñanza “Para Pestalozzi la clave de la didáctica se encontraba en tres aspectos fundamentales:

1. La intuición

2. El desarrollo integral de las capacidades del niño y

3. La enseñanza activa en oposición a la memorización. (Universidad Nacional            Autónoma de Nicaragua, Managua. 2020, p. 18)

             Él indica que se debe enseñar a partir de la curiosidad natural para que el niño evolucione las fuerzas de su inteligencia. El saber filosófico de Pestalozzi orienta la totalidad del ser, físico e intelectual, en tres estamentos: la cabeza en el uso del raciocinio natural cultivado en el conocimiento, el corazón con la intuición y la moral, la mano con la práctica del conocimiento, todo esto en conjunción con la realidad concreta que circunda al educando.  El saber unido al hacer que determina el ser, es lo que Pestalozzi propone como método de aprendizaje para lograr una educación que determina la forma de interactuar en el entorno de la sociedad. Este modelo de pedagogía tiene múltiples actividades en los ámbitos educativos, un ejemplo muy pequeño es como se articulan las presentaciones grupales donde partiendo del conocimiento los miembros acuerdan y presentan trabajos guiados por el conocimiento, unidos por un consenso y realizadas de mutuo acuerdo.

La educación integral que proponía Pestalozzi también se refiere a los cuidados que se deben dar al cuerpo humano.

La educación física también tiene un objetivo práctico en la pedagogía pestalozziana. Partiendo de los ejercicios físicos intrínsecos al ser humano, que el autor denomina gimnasia natural y espontánea, se une una educación física planificada y sistemática, orientada por el educador. (Almeida, 2017, p. 23)

             Unifico los ideales del humanismo, que proponía la formación integral del hombre; cuerpo y mente. Asume que el cuidado corporal mediante la educación física otorga más autonomía y fortaleza en la vida normal del niño, propuesta que se gestiona en todas las instituciones educativas como parte integral de la formación del alumno, educación al que no se le da la importancia que amerita pues debiese ser promocionada más activamente desde la ciencia en los aspectos relevantes que concierne a técnicas y disciplinas que contribuyan a la formación física y emocional del estudiante.

La sapiencia de Pestalozzi también se da en el aspecto laboral, aunque no obtuvo los resultados que esperaba en su experiencia, sentó las bases en la necesidad de formación autónoma para la vida mediante el trabajo

 la formación iba dirigida a proporcionar las destrezas necesarias a los niños para trabajar en el hilado y el tejido de algodón, y con los resultados de su trabajo autónomo, poder costear su formación. De esta manera, se educaba al hombre para el trabajo, para cubrir sus necesidades en un mundo que ya empezaba a notar las plagas sociales del proceso de industrialización. (Almeida, 2017, p. 20)

la autonomía del niño mediante el trabajo y prepararlo para hacerle frente a la demanda de un mundo indiferente y cada vez más demandante es la propuesta de este noble pedagogo que ve los riesgos de una niñez en abandono y que necesita herramientas para enfrentar la vida. Hoy esta labor se ve reflejada en los talleres de formación técnica que se imparten en los colegios y en los centros especializados de educación técnica para el emprendimiento de los jóvenes, como parte de su desarrollo integral e incorporación a la sociedad.

También, Pestalozzi centra su atención en el entorno primario donde empieza a gestarse el desarrollo total del ser.

La educación integral del sujeto (cuerpo y mente), como fin último de la pedagogía, tiene su primera fase de desarrollo en el entorno familiar. Al terminar esta fase, el niño habrá adquirido cierta autonomía, y esta autonomía se manifiesta de una manera natural en tres formas: una forma moral, con la independencia del corazón; una forma espiritual, con relación al pensamiento y una forma física, con la independencia corporal, centrada en la necesidad de desarrollar las capacidades motrices. (Almeida,2017, p. 22)

Pestalozzi sostiene que la base del educando viene de quienes lo rodean desde su nacimiento, la familia da el soporte al niño, la moral, el raciocinio y el cuerpo físico ha de cultivarse primeramente en la familia, y designa a la mujer como la encargada de realizarlo en sus inicios, en calidad de su instinto maternal natural que sirva de sostén emocional para la niñez. Es por esto, que la mujer es quien regenta el cuidado de los infantes y mayormente enseña la educación primaria, preparando al niño emocional y racionalmente para luego pueda cimentarse y desarrollarse. Protegiendo de esta forma la pureza emocional del niño al fortalecerlo y prepararlo para su formación disciplinada en el conocimiento de la que se desprende en la voluntad y capacidad de poder erigirse en un ser libre y autónomo.

Con Pestalozzi se sientan las bases de la pedagogía moderna. Su sistema de enseñanza objetiva ha sido el punto de inicio de las innovaciones realizadas en el tiempo, que asientan aún más los principios enunciados por este insigne pedagogo.

Así la educación recibía grandes aportes pedagógicos, y en el siglo XIX, nuevos estudios acerca de las necesidades de la humanidad en el campo del conocimiento incorporan cambios profundos desde la ciencia. En primer lugar, sobresale la figura de Johann Gottlieb Fichte, quien bajo la influencia de Kant y Pestalozzi propone la educación y la pedagogía como proyecto nacional.

Por eso, la educación ha de ser, desde el punto de vista de Fichte, la formación del sujeto en una determinada nación, de tal forma que el sujeto no pueda querer algo contrario a la libertad intersubjetiva y nacional. Entonces, para llevar a cabo esta formación pedagógica, es preciso que el Yo se desenvuelva en un ámbito nacional. Aquellos individuos con quienes el Yo actúa también son sujetos, los cuales tienen efecto, en virtud de su actividad en el mundo empírico y espiritual, en este, y este en los demás.  (Chaves et. al. 2021, p. 55)

La educación como parte de toda evolución del hombre es una de los ideales de Fichte, quién sujeta la acción de la formación educativa a la necesidad de fortalecer a la nación, los fines son ahora especificados dentro de un proceso de identidad que liga al hombre a todo su entorno. Para Fichte un proyecto educativo pedagógico nacional es necesario para formar seres libres dispuestos a preservar y ampliar la identidad nacional, cuyo resultado sean ciudadanos autónomos con un pensamiento comunitario y político guiado por el bien común. Este ideal tomado en el amplio contexto de libertad e igualdad universal, puede conducir a un sistema educativo forjado en el afán de conseguir el conocimiento y aceptación de la identidad multicultural y diversa de la nación en ciernes, con personas libres, comprometidas y solidarias con su entorno nacional y mundial.

Entre las concepciones más importantes propone la educación superior según las capacidades de la razón en el conocimiento;

Fichte distingue entre la educación nacional y la educación superior (Gelehrtenerziehung), la universitaria, la dirigida a los que han de convertirse en eruditos (Gelehrten). Ésta se apoya en la primera, mas no es para todos los ciudadanos, sino sólo para aquellos más capacitados, los que muestren: “dotes excelentes para aprender y una inclinación muy marcada hacia el mundo de los conceptos”, pero sin diferencia de clase social o económica. (Rivera, 2020, p. 159)

             Esta separación de los más preparados para aprender los conceptos de la educación, es básicamente para otorgarle una misión; estudiar para promover el saber de la razón necesaria para el bien de toda la nación, donde el beneficio esta dado en función de una distribución educativa equitativa para todos, algunos con labores de la razón, otros con trabajos manuales. Es el ideal del beneficio educativo nacional, que en la actualidad se encuentra relegada a concepciones globalizadas e individuales, alejada de los ideales nacionales que construyan proyectos a largo plazo en la formación de generaciones acordes a las necesidades reales de un país en formación.

Luego, con este contexto de nuevas perspectivas, el progreso educativo sigue su evolución a la par que la revolución científica que se produce en la época. Y desde esa instancia, surge la pedagogía científica de Johann Friedrich Herbart.

la pedagogía nació con una aspiración sistemática –que ha ido cediendo en el transcurso del tiempo– de modo que, bajo la doble perspectiva de la psicología y de la ética, se buscaba ordenar todo el conocimiento educativo en aras de la mejora de la humanidad, pero pasando por la individualidad, primer objetivo de la pedagogía herbartiana. (Vilanou, et. al. 2018, p. 225)

 Herbart, individualiza y observa, para proponer una educación desde la ciencia.  La pedagogía basada en la psicología se propone como formadora del espíritu, plasmando el ideario de un nuevo ser en el que la formación moral y luego los conocimientos forman un todo educativo. Los llamados métodos nuevos ya formaban parte necesaria en la educación desde la época contemporánea, al ser estos construidos a la par que la psicología del niño.

               Herbart, expone formas de asimilación en la estructura de la psicología del niño, entre ellas destaca su idea de la apercepción, que propone como la forma en que se realiza el proceso de incorporación de las ideas. “la actividad psíquica constituye una lucha de representaciones, que son como átomos, y poseen un carácter dinámico de manera que mientras unas emergen, otras retroceden a través de la apercepción” (Vilanou, et. al. 2018, p. 226).

Con esta conceptualización, cuando la conciencia recibe una nueva representación, emergen a su encuentro otras semejantes que ya se encontraban con anterioridad, por ello, la instrucción educativa debe trabajar en base a representaciones conocidas por el niño, metodología muy utilizada en la introducción de saberes o lluvia de ideas, que se utilizan en las aulas educativas.

Este modelo de educación propuesta desde la ciencia, tiene tres aspectos importantes: el gobierno, la instrucción y disciplina.

concentra sus esfuerzos en fundamentar procesos articulados a la formación, la cual, asume desde la triada: gobierno/instrucción/disciplina. El gobierno es asumido como mantenimiento del orden conductual de los niños y jóvenes, para lo cual debe mantenérseles activos, o bien, ocupados…La instrucción tiene por fin, como toda la educación, la virtud, o sea la “fuerza de carácter de la moralidad”. El medio esencial de aquélla es el interés, o mejor la “multiplicidad del interés”. Para que la instrucción pueda penetrar en las representaciones del alumno han de abrirse todas las puertas del espíritu. La idea del interés es una de las más fructíferas de Herbart, los intereses sirven como de motores, o estímulos para la acción, y se refieren al mundo de la naturaleza (conocimiento) y al mundo de los hombres (simpatía). (Orozco, 2022, p. 117)

Para éste filósofo, el gobierno es el orden externo que debiese tener el niño preparado para la instrucción, donde para que ésta funcione activamente es necesario construirla en el espíritu, para ello propone, tomar del niño la curiosidad que se despierta del interés de situaciones que llaman su atención y que le son conocidos, aprovechando ese momento para verter los conocimientos mediante la instrucción y la disciplina. En las aulas esta propuesta es generada como parte de la base del entendimiento del conocimiento; orden-actividad, interés-instrucción-y la disciplina, esta última que necesita ser replanteada desde la filosofía con ayuda de los nuevos conocimientos científicos que le aporten mayor eficacia y que sea perenne en el andar educativo.

Ésta disciplina que se propone es la conceptualización heredada de Kant.

la disciplina Herbart es fiel a la fórmula Kantiana según la cual la educación comprende la disciplina y la instrucción en vistas a la moralización, aunque, como hemos avanzado, se distancio del formalismo del imperativo categórico para optar por una solución estética –una especie de ciencia de la sensibilidad estimativa-ya que, en última instancia, la voluntad es aprobada o reprobada por nosotros mismos. (Vilanou, et. al. 2018, p. 228)

La disciplina vista con la perspectiva científica, centrada entre el rigorismo de Kant y el naturalismo de la época, valida un proceso de enseñanza-aprendizaje que busca más que un conocimiento: la formación de seres pensantes y autónomos con formación moral. En aulas de secundaria, ya la filosofía ha dejado de ser impartida, dejando un vacío en la formación para la vida del educando y a la postre de toda la sociedad.

Finalmente, se consolidan los principios educativos cuando, surge la figura de Friedrich Froebel, con la experiencia de sus antecesores, remarca la importancia de las capacidades del niño en su desarrollo como eje de la educación integral.

La educación ideal del hombre, según Fröebel, es la que comienza desde la niñez. De ahí que él considerara el juego como el medio más adecuado para introducir a los niños al mundo de la cultura, la sociedad, la creatividad y el servicio a los demás, sin dejar de lado el cultivo de la naturaleza en un ambiente de amor y libertad”. Esta estrategia es implementada tras la consideración de las diversas características del párvulo. (Valencia, 2019, p. 15)

               La actividad y el entorno del niño es importante, y puntualiza la necesidad de preservar la niñez en su inicial desarrollo natural.  En esta época, ya es conocida la necesidad de las guarderías de infantes, donde las madres que trabajan dejan al niño a cargo de un personal que debiese ser calificado en educación y pedagogía infantil para que pueda suplir el ambiente de hogar que reclama Froebel, para la formación adecuada de los niños.

Sin embargo, su mayor aporte es en la etapa de lo que hoy se llama educación inicial.

Mediante el juego los niños experimentan, conocen, exploran y su aprendizaje es mucho más provechoso, dinámico y divertido. En esta etapa se debe explotar los conocimientos previos que el niño tiene y mediante el juego ellos adquirirán nuevos conocimientos partiendo de la cotidianidad. Por otra parte, dentro de los juegos los niños potencian sus habilidades mentales, cognitivas y lingüísticas ya que el juego le permite adquirir estos aprendizajes de una manera lúdica y dinámica.  (Valencia, 2019, p. 23)

             Es así, que, mediante la actividad, Froebel pone en marcha la pedagogía para infantes; la actividad mediante el juego que induce a la creatividad y comprensión del niño para el conocimiento de su propia realidad. La etapa preescolar es de vital importancia para la formación del niño.  El juego, la disciplina y el trabajo activo son los estandartes en el que se resumen los principios y aportes filosóficos y psicológicos de la época. La educación inicial tiene como base esta metodología froebeliana; juegos, juguetes y actividades lúdicas

Para poder lograrlo, Froebel utiliza el método pedagógico activo y natural, y se vale de la didáctica mediante el uso de juguetes.

En 1836 fundó el Instituto para la educación del impulso activo de los niños. Fue un establecimiento destinado a crear y confeccionar, materiales didácticos pensados especialmente para preescolares: juguetes educativos (dones), de formas geométricas para realizar construcciones, mosaicos, cuentas de diferentes formas, bastoncitos, muñecas, etc. Acompaño este material con indicaciones para asesorar a las madres en su aplicación y las completo con ediciones de poesías y canciones. Planteó que reconocer las formas, las magnitudes y los colores, en unión a la adquisición de la lengua materna, constituye el contenido principal de las acciones y los juegos programados para los niños. (Cuellar, et. al. 2017, p. 121)

            La forma de la esfera es para Froebel, el elemento geométrico que contiene a los demás, partiendo de esto, crea juguetes didácticos que van construyendo formas geométricas para despertar la creación del niño. El aporte del pedagogo es más fructífero, porque no solo es un método que se marca en el ideario ya trazado, sino, porque constituye una nueva cultura material que se ubica en tres fundamentos; en el espacio que se debe dedicar al ámbito de la enseñanza, los mobiliarios para el uso de los niños y el material escolar.

Conclusiones

             La evolución educativa se ha gestado en el discurrir de los siglos. Los aportes están precisados en la intención de generar el bienestar de la humanidad, por ello sus más grandes representantes plasmaron conceptos teóricos y prácticos que forman los cimientos de la educación actual.  Sin embargo, en el comparado de los aportes y su situación actual se puede observar:  los nuevos métodos educativos se encuentran reformulados desde la perspectiva de los cimientos de la educación que se origina en la naturaleza y el humanismo. La ocurrencia de una débil práctica de la disciplina, propicia una frágil autonomía y formación del educando. Además, la falta de conocimientos desde la filosofía le niega al niño la posibilidad de conocerse en su esencia de ser y cuál es su propósito en la vida. También, está relegada la formación de un proyecto educativo acorde a la nación, que vista en su real dimensión no se contrapone al conocimiento del mundo actual.

Se ha visto que los modelos pedagógicos y construcciones teóricas educativas que se desprenden desde siglos anteriores son fundamentos de las nuevas proposiciones educativas, pues, aunque con diferentes formas permanecen vigentes en el ideario del sistema educativo. Sin escatimar la importancia de renovadas propuestas educativas y pedagógicas que fueron surgiendo después, es necesario volver a replantear los fundamentos educativos en aspectos tan esenciales como la disciplina y el conocimiento del hombre como parte de un todo. También se puede decir, que la educación necesita ser generada a partir de ideales que permitan preservar la supervivencia no solo del hombre, sino de la vida misma.

 

Referencias

 

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